Publicado en Abr 24, 2017 en Down Catalunya, Investigación, Té verde

20170327_193002_resizedUn equipo del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona ha iniciado una investigación para analizar los efectos de la epigalocatequina galato (EGCG) sobre los rasgos faciales y los huesos de las personas con síndrome de Down. La EGCG es la sustancia del té verde que se ha demostrado que tiene un efecto positivo en el rendimiento cognitivo de las personas con trisomía 21, puesto que corrige el exceso de producción de la proteína generada por el gen DYRK1A (debido a que se encuentra triplicado al cromosoma 21) y esto redunda en una mejora de la conectividad neuronal. Otros estudios demuestran que el gen DYRK1A también tiene un papel importante en el desarrollo de los huesos.

El estudio, que lidera la bióloga Neus Martínez-Abadías y cuenta con la financiación de la Fundación BBVA, de entrada quiere cuantificar los rasgos faciales asociados al síndrome de Down, mediante la realización de fotografías en tres dimensiones a una amplia muestra de población. Estas fotos en 3D se hacen mediante un solo clic de múltiples cámaras de alta resolución que apuntan a la cara desde diferentes ángulos.

El objetivo es fotografiar a 300 niños, y por tanto analizar sus rostros; deben ser jóvenes de entre 0 y 18 años, con y sin síndrome de Down. Los investigadores también incluirán en esta muestra personas que sufren una enfermedad rara llamada deleción del DYRK1A, y que en vez de un exceso lo que tienen es un déficit de esta proteína.

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En el futuro, una vez estén analizados y definidos los rasgos faciales de las personas con síndrome de Down y se haya realizado desde el IMIM (Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas) el estudio de seguridad del té verde en población pediátrica, se podría comprobar si efectivamente, además de mejorar algunas capacidades cognitivas, el EGCG también tiene un efecto sobre la morfología de cara y huesos.

Down Catalunya colabora con este estudio buscando dentro y fuera de sus entidades a familias con hijos con SD que quieran ayudar a llevar a cabo esta investigación, puesto que se enmarca en una línea de trabajo científico que tiene por objetivo la mejora de la calidad de vida de las personas con síndrome de Down. La participación implica únicamente una breve sesión fotográfica y todos los voluntarios recibirán el archivo de su fotografía en 3D. No se suministra ningún tratamiento. Aquellas personas del área de Barcelona que quieran participar pueden dirigirse directamente a la doctora Martínez-Abadías (neus.martinez@crg.eu). A parte, los investigadores se desplazarán fuera de Barcelona a petición de entidades dispuestas a organizar sesiones fotográficas con sus usuarios.

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